Enérgica condena ante la masacre a indígenas Mayangnas

Colectivo de Derechos Humanos / Noticias  / Enérgica condena ante la masacre a indígenas Mayangnas
Batallón Ecologico masacre

Condenamos enérgicamente la masacre perpetrada por invasores armados que asesinaron al menos a seis indígenas Mayangnas

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca+ condena enérgicamente la masacre perpetrada por invasores armados que asesinaron al menos a seis indígenas mayangnas, siendo responsables de la desaparición varios comunitarios en la Comunidad Alal en el Territorio Sauni As en las profundidades de la Reserva de la Biósfera “BOSAWAS”. El número de las víctimas, sus nombres y daños graves, están siendo verificados en la comunidad atacada según información de un dirigente comunitario al Colectivo.

Violaciones a los Derechos Humanos

Esta grave violación a los derechos humanos de las comunidades indígenas, representan un desprecio a la vida, integridad personal y a la autodeterminación de los pueblos originarios, así como el irrespeto a los territorios ancestrales, irrespetando los tratados internacionales suscritos y ratificados por Nicaragua, tales como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.


El Colectivo expresa su indignación y repudio de esta masacre contra el pueblo mayangna, perpetrada para despojarlos de sus tierras, práctica sistemática de más de una década, mediante la invasión de fuerzas irregulares armadas. Estos asesinatos, ejecuciones extrajudiciales y graves crímenes solo son posibles por la permisibilidad del Estado nicaragüense, evidenciando una clara complicidad de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua, sea por acción o por omisión de quienes permanecen desplazados en los territorios atacados, como las fuerzas policiales y el Batallón Ecológico BECO.

Crímenes en total impunidad

Los crímenes en total impunidad, a todas luces indican un doble estándar en la protección de la vida y de los territorios indígenas. Por una parte, los invasores armados, actúan libremente, con la venia del Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional, mientras por otro lado, han justificado las operaciones para ejecutar a personas opositoras (quienes alzan la voz contra las violaciones a derechos fundamentales) señalándolos como criminales.
Ante esta acción criminal y de terror en perjuicio de las poblaciones indígenas de la Costa Caribe nicaragüense, el Estado es el principal responsable por acción u omisión, demostrando la complicidad de las instituciones públicas fuerzas destinadas para prevenir los delitos.